El Palacio hoy

En su adaptación y transformación en un pequeño y elegante hotel boutique, se conjugó el confort, la tecnología y el lujo modernos con la tradición de un palacio, teniendo en cuenta la historia del edificio y su relevancia para la historia portuguesa. Lo importante, para nosotros, fue preservar la atmósfera exclusiva de un palacio de familia, con habitaciones amplias y elegantes.
El área principal, otrora destinada para la recepción de invitados, cena de gala y noches de baile, conserva intacta su estructura. Hoy en día está equipada con aire acondicionado, calefacción y conexión inalámbrica a Internet, como sucede también con todas las habitaciones y suites del hotel.

La parte más moderna del edificio principal es del siglo XVIII; está perfectamente conservada y ha sido totalmente restaurada a través de un trabajo dedicado y cariñoso. Todos los azulejos portugueses – pintados a mano – que adornan las paredes, son de esa época. Así como también los grandes e imponentes techos de estuco que, en esa época, todavía se los aplicaba manualmente, y que forman parte de los últimos techos de estuco fabricados a mano, mucho antes de la fabricación de piezas enteras de yeso, a partir del siglo XIX.
Junto al edificio principal hay 3 patios, espacios verdes interiores que lo invitan a relajarse y a disfrutar.

En la zona superior de los patios hay una piscina que le permitirá refrescarse en un día caluroso de verano y que también dispone de calefacción para el otoño y el invierno. Desde esta ubicación se puede apreciar una vista magnífica sobre el rio Tajo.